Diferencia entre aptitud y actitud

Para las empresas es importante conocer la diferencia entre aptitud y actitud, ya que es muy útil para la contratación de empleados.

En los ambientes empresariales siempre se desata una búsqueda constante de trabajadores eficientes en su trabajo. Pero en el proceso de selección de personal, es altamente valorado la aptitud y actitud de una persona.

diferencia entre aptitud y actitud
Diferencia entre aptitud y actitud

Aunque en términos fonéticos parecen muy similares, su significado e implicaciones son realmente distintas, por lo que cuentan con claras diferencias.

En términos concretos, la aptitud es la capacidad de un sujeto por cumplir un cometido específico, mientras que la actitud es como esa persona responde a una experiencia en función de su temperamento.

Para comprender con mayor profundidad la diferencia entre aptitud y actitud es necesario que ahondemos un poco más en cada uno de estos conceptos. Sigue leyendo!!

¿Qué es la aptitud?

Es lo que podemos conocer como la destreza o la habilidad que dispone un sujeto para desarrollar una actividad. La aptitud para un puesto o cargo viene definida por aquellos requerimientos inherentes a este.

Por ejemplo, si buscamos a un conductor profesional este debe contar con una buena aptitud viso-motriz. Por otro lado, un diseñador gráfico debe contar con una aptitud relacionada con el enfoque artístico.

Las aptitudes, si son innatas se les suele llamar talento y no es más que esa inclinación natural de la persona para realizar una o varias labores de manera efectiva. Sin embargo, las aptitudes también pueden ser adquiridas mediante procesos de estudio y puesta en práctica.

Tipos de aptitudes

Una persona puede tener varias de ellas, ya sea de manera innata o porque  a lo largo de su vida fue cultivándolas. Entre el conjunto de aptitudes reconocidas dentro del mundo de la psicología tenemos:

  • Abstracta – lógica: con la que el sujeto puede entender construcciones conceptuales complejas.
  • Numérica: dota al individuo de capacidades de resolución de problemas con números.
  • Mecánica: comprensión de movimiento.
  • Social: conjunto de elementos que permiten la vinculación con otras personas en marcos de interrelación.
  • Viso-motriz: habilidad de coordinar el movimiento de las manos y los ojos.
  • Espacial: entendimiento del espacio, profundidades, etc.
  • Artística – plástica: comprensión de los colores, patrones y formas.
  • Verbal: entendimiento y empleo de as palabras como medio de expresión de ideas.
  • Musical: habilidad de distinguir melodías, ritmos, tonos, etc.

¿Qué es la actitud?

La actitud hace referencia a la forma como se encuentra predispuesta una persona a un conjunto de situaciones concretas. Como respuestas ante los sucesos que rodean al sujeto, la actitud tiene un carácter tanto cognitivo como afectivo. Las actitudes permiten a los evaluadores psicológicos determinar patrones conductuales.

Pueden tener un origen natural o ser aprendidas. De ser naturales, serán aquellas que darán forma a la personalidad. Mientras que las aprendidas surgen como mecanismos de adaptación a diversos entornos, estímulos y situaciones que va viviendo el sujeto.

Podemos señalar que las actitudes permiten a las personas aproximarse al logro de sus metas, mientras que en paralelo sirven como elemento de procesamiento de la información recibida de su entorno. Dicho esto, podemos indicar que la actitud funciona como un elemento de afirmación de la perspectiva que tiene el sujeto de sí mismo, a la vez que actúa como la justificación de sus acciones.

La actitud se conforma a lo largo de la vida de un sujeto en función de sus experiencias, el componente biológico y la influencia socio-cultural. De este modo las actitudes tienden a ser bastante individualizadas, pues son las que confluyen y modelan el temperamento de una persona.

Dada esta condición, es posible tipificar las actitudes en 5 conjuntos, los cuales cada una posee su propia categoría interna. De este modo tenemos:

1. Actitudes de acuerdo a la valoración del entorno

Aquí se experimenta una respuesta del sujeto que está sujeta a su ponderación del ambiente en el que se desenvuelve. Así, es posible identificar tres actitudes de esta categoría:

  • Actitudes negativas: la respuesta del sujeto al entorno no vislumbra escenarios o aspectos positivos, por lo que su interpretación de las experiencias es pesimista.
  • Positivas: el sujeto se centra en realizar una interpretación del entorno y sus experiencias de manera optimista.
  • Neutras: actitud infrecuente y que se basa en dar un punto medio ente las perspectivas optimistas y pesimistas.

2. Actitudes en función al desarrollo de una actividad

Al momento de realizar una labor, sea cual fuere su nivel de complejidad, las personas pueden presentar dos tipos de actitudes dentro de esta tipificación:

  • Proactivas: en la cual el sujeto produce una o un conjunto de soluciones autónomas sustentado en su creatividad y experiencias.
  • Reactivas: en este caso el sujeto procede a procrastinar la búsqueda de soluciones ante un problema, ciñéndose a un comportamiento enmarcado por el conformismo.

3. Actitudes de acuerdo al tipo de motivación

En este caso el elemento que causa una respuesta son las motivaciones del sujeto, produciéndose las siguientes actitudes:

  • Desinteresadas: en las que se actúa en pro del bienestar de otra persona.
  • Interesadas: aquí la motivación se enfoca en la satisfacción de las necesidades propias del sujeto, dejando de lado los posibles intereses y/o motivaciones de otras personas.

4. Actitudes de acuerdo a la reacción con otros sujetos

Este conjunto de actitudes se manifiestan cuando se produce una interrelación con otras personas dentro de un entorno de socialización. Estas suelen estar originadas por las experiencias vividas por el individuo, las normas de relación, entre otros aspectos.

Así nos encontramos con las siguientes actitudes dentro de esta clasificación:

  • Asertivas: en este tipo de actitud el sujeto es consciente tanto de sus propios intereses como los pertenecientes a otras personas, generando una respuesta conciliatoria.
  • Colaboradoras: el sujeto va en la búsqueda de un criterio de integración dentro de un grupo social para satisfacer necesidades comunes.
  • Agresivas: en este caso la persona recurre a elementos de violencia, ya sea verbal, psicológica, física, etc., con el fin de satisfacer sus necesidades.
  • Pasivas: los sujetos que manifiestan esta actitud suelen dejarse llevar por las inclinaciones de un grupo o de una persona dominante, dejando apartadas sus necesidades a cambio de satisfacer la de otros.

5. Actitudes de acuerdo a la ponderación de la realidad

Las experiencias que percibimos pueden llegar a ser valoradas de dos maneras: en función a un componente emocional o según la razón. Cada una de estas ponderaciones de las experiencias vividas dentro de un entorno evoca actitudes bien diferenciadas. Estas son:

  • Actitudes emocionales: el individuo se aboca en valorar la realidad circundante en función de sus emociones.
  • Actitudes racionales: en este tipo de actitud los preceptos lógicos y racionales priman sobre el componente emocional.

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