fbpx
forma juridica de una empresa

Forma jurídica de una empresaLa forma jurídica de una empresa es una de las decisiones más importantes a las que todo emprendedor debe enfrentarse para iniciar su negocio. En España dispones de varias opciones, siendo las más comunes el empresario individual (autónomo), y la sociedad limitada (SL).

Optar por una opción u otra estará sujeta a la cantidad de socios, el capital y al grado de responsabilidad que debe asumirse dentro de la esta.

Es importante resaltar que todas las personas o grupo de personas que quieran llevar a cabo una actividad empresarial, tienen la obligación de seleccionar una modalidad legal o forma jurídica.

Elegir la forma jurídica que mejor se adapte una compañía no resulta una tarea simple. El Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha reconocido la existencia de hasta 20 modelos de formas jurídicas y cada una de ellas posee características propias.

No obstante, no debes agobiarte. Como hemos dicho la forma jurídica de una empresa para un emprendedor tipo, suele ser o autónomo o SL. Ahora te lo explico con más detalle.

Qué es la forma Jurídica de una empresa

Cuando hablamos de la forma jurídica de una empresa, nos referimos a la modalidad legal que una persona física o sociedad elige para desarrollar su actividad económica.

La ley exige que cualquier persona que quiera realizar una actividad empresarial, lo haga en alguna de las modalidades de forma jurídica que tiene a su disposición.

Ten en cuenta que la elección de la forma jurídica influirá directamente en:

  • Obligaciones tributarias y contables
  • Afiliación a la Seguridad Social
  • Responsabilidad adquirida frente a terceros.

Tipos de formas jurídicas

Tal como se mencionó anteriormente, existen hasta 20 tipos de formas jurídicas. Todas ellas las podemos englobar en dos grandes tipos: individuales o societarias.

Forma jurídica de una empresa

A pesar de poder elegir entre tantos tipos de forma jurídica, te voy a mencionar las que son más recomendadas y utilizadas por los emprendedores que quieren iniciar su negocio:

  • Empresario individual (Autónomo)
  • Sociedad civil privada (S.C.P) (unión de varios autónomos)
  • Sociedad Limitada (S.L)
  • Cooperativa
  • Sociedad Anónima (S.A)

Responsabilidad de las formas jurídicas

Una de las cosas más importes que debes tener en cuenta a la hora de elegir la forma jurídica de tu negocio es la responsabilidad que tendrás frente a terceros.

La responsabilidad puede ser limitada o ilimitada. Esto quiere decir que, si tu forma jurídica es ilimitada, no existirá una separación entre los bienes de la empresa y tus bienes personales.

Por el contrario, si tu forma jurídica es limitada, tu patrimonio personal no formará parte del patrimonio de la empresa.

Por ejemplo, si tu responsabilidad es ilimitada, tu negocio va mal, y tienes deudas con terceros, responderás con todos los bienes de la empresa, además de con tus bienes personales.

En cambio si tu responsabilidad es limitada, tu negocio va mal, y tienes deudas con terceros, solo responderás con los bienes de tu empresa. 

Ahora viene la pregunta: ¿qué formas jurídicas de una empresa tienen responsabilidad ilimitada? Pues bien, las más comunes y utilizadas son: empresario individual (autónomo), y la sociedad civil privada (S.C.P).

La sociedad limitada (SL), las cooperativas, y las sociedades anónimas (SA), la responsabilidad patrimonial queda sujeta a los bienes de la empresa. Es decir, el patrimonio personal de los socios no responde frente a terceros.

Cómo elegir una forma jurídica

Forma jurídica de una empresaNo se puede decir que una forma jurídica sea mejor que otra, todo dependerá del tipo de negocio, del número de socios, y de las características particulares de cada caso.

Sin embargo, sí que podemos mencionar una serie de criterios que puedes tener en consideración antes de decidirte por una forma jurídica en concreto:

  • Actividad del negocio: hay sectores como la banca, agencias de viajes o seguros, que se le exigen una determinada sociedad mercantil.
  • Número de socios: lo más común en España es la darse de alta como autónomo si es una persona sola, o crear una sociedad limitada si hay más de un socio.
  • Capital social: si quieres constituir una sociedad limitada S.L, la ley te exige el aporte de un capital social de 3.000 euros. En cambio, para un autónomo la ley no te obliga a aportar ningún capital social.
  • Responsabilidad frente a terceros: Este es un punto fundamental. Si vas a ser autónomo, ten muchísimo cuidado con las deudas que adquieres, ya que, respondes con todo tu patrimonio.
  • Obligaciones Fiscales: Tanto autónomos como sociedades tienes ciertas obligaciones tributarias. Por lo general, el autónomo tributará por el IRPF, y las sociedades por el Impuesto de sociedades. En ambas modalidades tendrás que liquidar el IVA.
  • Gestión contable: Las responsabilidades contables son diferentes entre autónomos y cualquiera de las sociedades. Los autónomos no están sujetos a llevar una contabilidad reglada tal como establece el Plan General de Contabilidad. Las sociedades sí tienen la obligación de llevar la contabilidad reglada.

Por último decirte que para escoger la forma jurídica de una empresa debes tener en cuenta los factores descritos, los cuales y determinar que opción de ajusta más a tus necesidades. 

Así pues, se debe considerar la cantidad de socios, si trabajarán o no en la compañía, la responsabilidad patrimonial de los socios, la previsión de los ingresos, la planificación fiscal según ingresos, y el tipo de negocio.

Deja un comentario

error: Content is protected !!
Abrir chat
Hola,
¿en qué puedo ayudarte?