Ley de segunda oportunidad para personas físicas

Existe una posibilidad real de que esas deudas que te están agobiando desaparezcan. Cumpliendo las exigencias de organismos internacionales multilaterales, el estado español ha promulgado la ley de segunda oportunidad para personas físicas. Esto es una oportunidad de rescatar de una mala situación económica a los acreedores que se lo merezcan.

En realidad, se trata de una gran reforma realizada a la Ley Concursal por medio de la cual se pueden exonerar algunos pasivos. Contrario a lo que se piensa, la ley no protege a los malos pagadores o deudores de mala fe.

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Ley de segunda oportunidad para personas físicas

¿Te interesa conocer más? Aquí está todo lo que hay que saber. Sigue leyendo!!

¿Qué es la ley de segunda oportunidad?

Se trata de un recurso legal pensado para particulares y autónomos que se encuentren en situación de poder honrar sus pagos. La ley ofrece mecanismos que permitan renegociar los compromisos de deuda o incluso eliminarlos en algunas ocasiones.

La misma ley se crea con el objetivo de ayudar a los buenos pagadores a superar momentos duros, en los que el endeudamiento excesivo pone en peligro su negocio. Por supuesto, todo ello se hace sin dejar de lado los derechos de cobro de quienes quiera que sean los acreedores.

¿A quién beneficia esta ley?

Tal y como su nombre lo indica, esta ley esta pensada para personas físicas. Tanto particulares como autónomos pueden conseguir los beneficios que la ley establece. Incluso las empresas pueden conseguir el beneficio, aunque mediante un concurso de acreedores.

Hay que decir que el procedimiento para acceder a los beneficios de la ley varían un poco con respecto a si son solicitados por autónomo o un particular. Básicamente, un autónomo debe ir hasta el registro mercantil mientras que un particular deberá acudir a un notario público.

Por supuesto, la condición de insolvencia tiene que estar presente puesto que sin esta resulta innecesaria la aplicación de la ley. Del mismo modo, el beneficiario de la ley debe tener un récord de pagos impecable que demuestre que la situación de impago actual es extraordinaria y no se trata de pagadores de mala fe.

Requisitos para solicitar la ley de segunda oportunidad para personas físicas

Para acceder a los beneficios de la ley, el deudor debe demostrar que:

  • La insolvencia no es por razón de dolo.
  • Que dice toda la verdad con respecto a su situación de insolvencia.
  • No ha sido participe en delitos de tipo económicos, patrimoniales o de falsedad.
  • Que está dispuesto/a conseguir un acuerdo de pagos con los deudores y además lo ha intentado.
  • Demostrar que los créditos contra la masa y los privilegiados han sido horados de la forma adecuada.
  • Que no ha obtenido una exoneración de deuda en los últimos 10 años.
  • No ha rechazado una oferta de trabajo.
  • Que no tiene problemas con su inclusión en el registro público concursal.

Por otra parte, hay que saber que las personas con deudas grandes no pueden apegarse a la ley de segunda oportunidad. Si la misma supera los 5 millones de euros (€) la ley de segunda oportunidad no aplica.

Beneficios que se pueden obtener con la ley de segunda oportunidad

Entre otras cosas, la ley de segunda oportunidad se basa en dos procedimientos institucionales:

1. Acuerdo extrajudicial del pago

Tal y como habíamos mencionado antes, el deudor tiene que haber intentado llegar a un acuerdo con los acreedores. Una renegociación de los compromisos de deuda que se mantienen pendientes.

En este caso se busca que el pago si se concrete, aunque haya que retrasar un poco las cuotas o renunciar a una fracción de la deuda. Tiene como objetivo evitar que los acreedores se vean frustrados por el impago de la deuda.

Si las partes así lo solicitan, el acuerdo de pago puede contar con el tutelaje de un juez. La figura del mediador comercial que trabaje en pro de conseguir un buen acuerdo también es válida. Aunque al final el acuerdo no se logre, es un paso obligatorio del proceso.

2. Exoneración por beneficio de ley

Cuando los acuerdos no llegan a feliz término o son considerados como insuficientes puede entrar en vigor lo que se conoce como Beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI). Mediante este, el deudor puede quedar libre de tener que pagar la deuda o por lo menos parte de la misma.

En este caso, la decisión corresponde a un juez que determinara que porcentaje de la deuda se va a exonerar. Para que el beneficio sea válido, la imposibilidad de hacer el pago no tiene que depender de una decisión del deudor.

Los acreedores tendrán la posibilidad de solicitar una revocación del beneficio en los casos siguientes:

  • En casos de incumplimiento de planes de pago.
  • Incurrir en circunstancias que en principio hubieren significado la no aplicación de la ley.
  • Si la situación económica del deudor mejora y puede hacer frente a sus pagos.
  • Si el deudor tiene bienes o recursos escondidos.

La aplicación de esta ley es muy común en casos en los que deudores no pueden cancelar créditos hipotecarios, entregan su vivienda al banco y aún tienen deudas que pagar. Apegándose a la ley de segunda oportunidad pueden dejar de pagar la deuda y en algunos casos incluso conservar la vivienda.

Aspectos importantes de la ley de segunda oportunidad

Ciertamente la ley permite a los deudores comenzar de nuevo, aunque para ello primero tendrá que invertir la mayor parte de su patrimonio en el pago de la mayor parte de las deudas. En todo caso, esto lo determinara un juez.

La duración de un caso puede tener una duración corta si es muy sencillo o una superior a un año si el caso es más complicado. Mientras el proceso esté en marcha, el deudor se encuentra protegido por la ley.

La ley de segunda oportunidad para personas físicas supone la ayuda que necesitan las personas para empezar de nuevo después de una situación de impago muy complicada. Hay que destacar que la ley aplica para casi cualquier tipo de deudas, incluidas deudas con hacienda, seguridad social, préstamos rápidos e incluso préstamos hipotecarios.

Aunque ahora mismo hemos simplificado todo lo concerniente a la ley, los deudores que quieran apegarse a la misma por una situación de impago tienen que hacerse con la ayuda de un buen abogado.


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