Factura Intracomunitaria

En las transacciones comerciales entre empresas españolas, hay que documentarlas, según las leyes establecidas, con una factura ordinaria. No obstante, las relaciones comerciales empresas españolas y empresas de otras naciones de la Unión Europea se deben documentar mediante la factura intracomunitaria.

Cualquier empresa que haga negocios fuera de España, pero dentro de Europa, debe estar al corriente de qué y como hacer una factura intracomunitaria.

factura intracomunitaria

Omisiones con respecto a la tributación del IVA intracomunitario pueden ser sancionadas. En este artículo te explicamos detalladamente las directrices dadas por por la Agencia tributaria.

¿Qué es una factura Intracomunitaria?

Esta no es más que una factura que cumple con todos los requerimientos de la Unión Europea con respecto al IVA. Esta surge y se hace necesaria debido al intercambio de bienes muebles o servicios entre empresas que se encuentren en distintos países de la UE.

Con el fin de cumplir con los requisitos de ley del IVA, se debe hacer una factura común en la que algunas veces se tiene que incluir este impuesto y en otras no. Conocer esto es fundamental para empresas y autónomos.

Para poder emitir o recibir facturas se necesita darse de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI). En España se solicita a la Agencia Tributaria mediante el modelo 036.

¿Cuándo hay que incluir el IVA en una factura Intracomunitaria?

Se incluirá el IVA en una transacción hecha con otro país miembro de la Unión Europea, cuando la venta de productos sea a un consumidor final, Dicha operación debe tributar en el país de origen. Por tal motivo, e IVA sí tiene que ser incluido en la factura.

Además, cuando la factura intracomunitaria se hace a una empresa europea no deberá incluir el IVA, siempre y cuando disponga de su número de Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI). Es decir, ambas empresas deben contar con su ROI para poder emitir y recibir facturas sin IVA.

Una particularidad de la factura intracomunitaria es que la presencia o ausencia del NIF puede condicionar la presencia del IVA en la factura. Si en la transacción el proveedor de productos y el cliente ya tienen un NIF con su ROI, es un motivo suficiente para no incluir el IVA.

Por último, las exportaciones de mercancías fuera de la Unión Europea, están exentas de IVA, con lo cual van sin IVA.

La factura Intracomunitaria y el ROI

El ROI, es un código identificador que equivale al NIF en España, pero con validez en toda la Unión Europea. De hecho, en el caso de España se utiliza exactamente el mismo NIF que tiene empresa y se le añade delante el prefijo “ES”.

Procedimientos similares se suscitan en otros países de la Unión Europea, por lo que se trata de un estándar para el comercio entre naciones.

El código se solicita en la Agencia Tributaria, presentando el modelo 036 al mismo, rellenando las casillas 584 y 582 de dicho modelo. Es un proceso que no suele tardar. Cabe destacar que disponer del ROI es indispensable para acceder a los beneficios del IVA comunitario.

Para saber si las empresas con los que se busca comerciar tienen su ROI, puedes consultar la propia base de datos de la Agencia Tributaria (VIES). En esta no solo se pueden conseguir registros de operadores nacionales sino de países que pertenecen a Unión Europea.

Cómo hacer una factura Intracomunitaria

El contenido de una factura intracomunitaria no guarda muchas diferencias con respecto a una factura ordinaria hecha en España. A grandes rasgos tiene lo mismo que una factura cualquiera.

1.- Numeración

No hay mucha diferencia en lo que respecta a una factura corriente. Lo más recomendable es crear una serie de numeración distinta para facturas locales y otra para las intracomunitarias. Un ejemplo de numeración sería Fintra-01, Fintra-02, Fintras-03 y así sucesivamente.

2.- Fecha de creación y fecha de vencimiento

No hay que explicarlo demasiado. La fecha en la que la factura es emitida y por otra parte la fecha en las que se vence o mejor dicho el tiempo máximo que se tienen para pagarla. Si bien esta última no es obligatoria, si es muy útil.

3.- Descripción de la operación

Tan solo se trata de una pequeña referencia, concepto o descripción de lo que se está negociando con la factura. Ya sean bienes o servicios de cualquier clase, la factura debe llevar la descripción de la operación del mismo modo.

4.- Información de registro mercantil

La misma solo aplica en caso de transacciones entre empresas, por lo que los consumidores finales no requieren esta sección en sus facturas intracomunitarias. Es la misma información que se pone en las facturas comunes, inscripción, página, folio, tomo, entre otras.

5.- Tipos impositivos

Con tipos impositivos nos referimos al tipo de IVA gravado, que como es bien sabido no siempre tiene que ponerse en la factura intracomunitaria. Si ambas partes cuentan con su respectivo ROI, no es necesario incluir esta parte dentro de la factura que corresponda a la operación. Es importante que cuando la operación esté exenta de impuesto se señale al pie de la misma.

6.- Importe

Por supuesto, la factura Intracomunitaria debe tener el importe correspondiente a la operación que se ha realizado. La cantidad se expresa en euros (€), ya que, es la moneda de curso en toda la Unión Europea.

7.- Datos de vendedor y cliente

La razón social y la dirección de ambas empresas son de carácter obligatorio e imprescindibles que estén en la factura. Hay empresas que añaden más datos en sus facturas, aunque no son obligatorios.

Una nueva obligación

Todas las operaciones intracomunitarias que se hagan tienen que ser reflejadas en el modelo 303. Del mismo modo tienen que ser reflejadas en el modelo 390, la declaración trimestral del IVA y el resumen anual de cada empresa o autónomo.

Pero con la facturación intracomunitaria se presenta una nueva obligación, la de reflejar los datos de todas estas en el modelo 349. Es una declaración informativa periódica que se hace dada cierto tiempo dependiendo del importe de la facturación comunitaria que se esté llevando a cabo por unidad de tiempo.

Se trata de una declaración anual si el importe total no supera los 35 mil € o el valor de los bienes que van a otro estado de la Unión Europea no excede los 15 mil €. Por otra parte, si la cantidad no supera los 50 mil € la declaración debe ser trimestral.

La declaración tiene que ser bimestral si el importe por las operaciones supera los 100 mil €. Para cantidades superiores se establece que una declaración cada mes para mantener la información que se aporta al fisco en completo orden.

El modelo 349 es uno de los dolores de cabeza de quienes comienzan a facturar de forma intracomunitaria.


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