Contabilidad Fiscal de una empresa

Cualquier empresa que opere durante uno o más ejercicios contables debe, de forma obligatoria, realizar una serie de pagos en forma de impuestos. Esto tiene una enorme importancia dentro del desarrollo de la empresa, tanto a nivel económico como legal. Por ello, es necesario saber sobre la contabilidad fiscal.

Seguro que sabes lo delicado y complejo que es el llevar la contabilidad dentro de una empresa. Por este motivo, veremos a continuación en qué consiste la contabilidad fiscal, cuáles son sus objetivos, características y su diferencia con la contabilidad financiera.

contabilidad fiscal
Contabilidad tributaria y fiscal de una empresa

¿Qué es la contabilidad fiscal?

La contabilidad fiscal se encarga de llevar un control de todas aquellas obligaciones tributarias que asume una empresa durante su ejercicio contable. Es así como dentro de esta contabilidad se lleva un registro de la actividad de la empresa y el conjunto de transacciones que llevó a cabo dentro de un ciclo económico.

Dado que cada actividad económica desarrollada por una empresa obliga al pago de impuestos diferentes, la gestión contable fiscal de cada empresa será distinta. Este hecho se puede apreciar fácilmente cuando se compara la contabilidad fiscal de distintas empresas que operan en diferentes sectores económicos.

Es así como la naturaleza de la razón social de la empresa, los productos y/o servicios que ofrece y el sector en el que opera impactan dentro de este tipo de registro contable.

Ahora bien, por su elevada importancia, las empresas suelen contratar a contables especializados en este tipo de registro. De esta manera se aseguran de tener todo en orden y poder continuar operando sin riesgo a sanciones.

Obviamente, la contabilidad fiscal varía en función de las regulaciones tributarias de cada país. Teniendo esto claro, veamos cómo funciona este aspecto dentro del territorio español.

Regulación de la contabilidad fiscal en España

Dentro de España, la máxima autoridad en materia fiscal es la Agencia Tributaria. Este organismo es el que procede a establecer las normas y ejecuta la recaudación de los impuestos. Además, se encarga de percibir los tributos que vengan al caso y que han sido pagados en los ayuntamientos.

En lo que respecta al período o año fiscal, en España las leyes son bastante claras al respecto. Los informes contables deben presentarse cada 12 meses. Es así que, si se presentan un 1 de junio, el año fiscal abarcará hasta el 31 de mayo del año próximo.

De igual forma, las fechas establecidas como límites para efectuar los pagos y/o ejecutar los trámites fiscales se realizan periódicamente y son inamovibles.

¿Cómo se clasifican los impuestos en España que pagan las empresas?

Dado que la contabilidad fiscal se concentra en los elementos tributarios, no está de más el conocer cómo se clasifican los impuestos que debe pagar una empresa en España. De este modo tenemos los impuestos directos e indirectos. Vamos a verlos:

1. Impuestos directos

Los impuestos directos, son tributos aplicados directamente sobre la capacidad económica de la empresa. Ejemplo de esto es el Impuesto sobre Sociedades o el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para los autónomos.

2. Impuestos indirectos

Son impuestos aplicados sobre elementos indirectos a la capacidad económica, como por ejemplo el Impuesto del Valor Agregado o IVA.

¿Cuál es el objetivo de la contabilidad fiscal?

Desde luego, el principal objetivo de la contabilidad fiscal es el llevar de manera controlada y organizada el proceso de pago de impuestos al Estado. De este objetivo general se desprenden otros más específicos, entre los que destacan los tres siguientes:

1.- Permitir la adaptación a las normas contables emanadas por el Estado

En aras de mantenerse apegados al marco legal que rige dentro de la materia tributaria, esta contabilidad constantemente adapta sus informes a la normativa vigente.

2.- Recolección de datos fiscales

Una de las tareas fundamentales de la contabilidad fiscal es recolectar las piezas de información contable que sean necesarias para realizar los informes y retenciones que den lugar. Es así como se buscan aquellos datos e información vinculados con aspectos como finanzas, presupuestos, desempeño económico, etc.

3.- Realización y presentación de informes contables

Todo el proceso anterior de recolección de la información contable trae como consecuencia la necesidad de efectuar informes que deben ser entregados a los entes públicos. De esta manera se determinará cuáles impuestos se deben pagar y su monto.

¿Cuáles son las características de la contabilidad fiscal?

En lo que respecta a las características de la contabilidad fiscal podemos señalar de manera puntual los siguientes aspectos:

  1. Depende directamente del marco legal que rige en materia tributaria de un país en particular en donde esté operando la empresa.
  2. Los elementos presentes en los informes están determinados por aquellos exigidos por los entes del Estado.
  3. Los responsables de la contabilidades fiscales suelen trabajar de la mano con el departamento o consultoría jurídica de la empresa, ya sea interna o contratada. Esto a efectos de adaptarse de mejor forma a las normativas emanadas desde la administración pública.
  4. La contabilidad fiscal es de carácter obligatorio para cualquier empresa.

¿Cuál es la diferencia entre contabilidad fiscal y contabilidad financiera?

Aunque ambos son procesos similares, la diferencia estriba en los objetivos que deben cumplir cada uno de estos tipos de procesos contables. Visto ya lo que es la contabilidad fiscal queda por entender un poco mejor la financiera.

La contabilidad financiera no es más que el registro y clasificación detallada de cada una de las operaciones llevadas a cabo por una empresa a lo largo del ejercicio de un periodo fiscal. Esto se hace con el firme objetivo de mostrar una información real de la situación financiera de una empresa.

Dicho esto, se perciben las siguientes diferencias entre contabilidad fiscal y contabilidad financiera:

  1. La contabilidad financiera busca mantener informado de la situación de la empresa, a los inversores y accionistas. Entre tanto la fiscal busca establecer, controlar y supervisar aquellos elementos que influyen en el pago de impuestos.
  2. A diferencia de la contabilidad fiscal, la financiera se usa para captar una mayor inversión.
  3. La contabilidad fiscal se centra precisamente en la materia tributaria, mientras que la contabilidad financiera, si se puede decir, resulta mucho más amplia.
JORDI NAVARRO

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