Tengo muchas deudas y no puedo pagar

Una de la causas que quita el sueño a muchas personas: Tengo muchas deudas y no puedo pagar.

Existen muchas situaciones que pueden llegar a causarnos mucho estrés en la vida, pero quizás una de las más complicadas es el acumular muchas deudas y no poder pagar. Esta realidad le ocurre a miles de personas en el mundo cada día, en especial cuando se presentan ciclos de recesión económica. Pero ¿Qué se puede hacer cuando no cuento con la capacidad para pagar mis deudas?

tengo muchas deudas y no puedo pagar
Tengo muchas deudas y no puedo pagar

Para atender a esta pregunta, hemos elaborado un artículo para ayudarte, utilizando las mejores alternativas que pueden tomarse cuando no se pueden pagar las deudas.

Entonces, si quieres saber qué hacer para poder tomar las riendas de tus finanzas y salir de las deudas, este artículo es justo lo que necesitas. Sigue leyendo.

¿Cuáles son las consecuencias si dejo de pagar?

Antes de poder hablar directamente de los consejos para salir de las deudas, lo primero es saber cuál es la gravedad de tu situación. Esto solo lo podrás conocer si analizas tu situación financiera en profundidad.

Caer en impago o tomar la decisión de no pagar un préstamo suele ser la puerta de entrada a un problema que simplemente se hará más grande. De hecho, cuando nos saltamos alguna de las fechas de pago se imponen altos intereses de demora.

Pero esto no acaba aquí, ya que, los bancos realizan cobros de comisiones por llevar a cabo las gestiones de cobro. Esto hace que la deuda se vuelva una espiral que mes a mes se agrava.

Cuando se llega al tercer punto de impago el banco puede iniciar procesos legales para asegurar el cobro de las deudas. El paso para llegar hasta los tribunales puede tardar meses, período en el cual la deuda se hace cada vez más gravosa. El tipo de acción legal va a depender directamente del tipo de préstamo que se efectuó y de los bienes que sean de tu propiedad el deudor.

No puedo pagar un préstamo personal

En el caso de que se tratase de una deuda no pagada por concepto de un préstamo personal, el banco puede ejercer acciones legales sobre bienes muebles e inmuebles. De hecho, los bancos tienen la potestad de recurrir al embargo de los bienes que poseas al momento y en un futuro.

Esto se debe a que estos son tu garantía a la hora de procesar el préstamo y si no pagas el banco se apropia legalmente de ellos y los subasta. Aparte se incluyen los datos de la persona dentro del fichero de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, ASNEF. Si estás registrado aquí, constarás como un ciudadano moroso o insolvente ante todas las entidades bancarias de España.

De este modo tus posibilidades de conseguir futuros préstamos, créditos y financiamientos se vuelven imposibles. Tan grave puede llegar a ser esta situación, que se puede hacer muy complejo la firma de un contrato por servicios o la compra a plazos de productos.

No puedo pagar la hipoteca

Los préstamos hipotecarios se aplican directamente sobre un bien que ha sido dado a una entidad financiera en calidad de hipoteca. Si caes en impago, simplemente el banco ejecuta la hipoteca sobre el bien. Tienes un periodo de varios meses donde podrás sufragar la deuda, incluyendo desde luego los intereses de demora.

Si no se dispone del dinero necesario para cancelar la deuda el bien entra en subasta. Podría ser que aún perdiendo el inmueble, no se cubra la deuda. Entonces, el banco recurre a valuadores para ejercer su derecho de cobro sobre otros bienes.

En cualquiera de estos escenarios tienes una serie de posibles soluciones que te darán la oportunidad de cancelar la deuda que arrastras.

¿Cuáles son las posibles soluciones para el pago de las deudas?

Existen varias soluciones para solventar tu condición de deudor, estas son:

1. Renegociar la deuda

Por más grande o compleja que sea la situación todas las deudas se pueden renegociar. Esta es la primera tabla de salvación a la que recurren muchas personas antes de caer en morosidad. Esto se debe a que reconoces tu condición actual, ya sea temporal o no, y tienes intención de llegar a un acuerdo.

Para ti supone el establecimiento de nuevas condiciones que permiten afrontar la situación sin caer en impago. Por otro lado, el acreedor podrá seguir cobrando. Al momento de renegociar una deuda es imprescindible que se busque implementar nuevas condiciones se ajusten lo mejor posible al nuevo escenario financiero.

En términos concretos lo que se espera es establecer al menos una de dos soluciones que son: la quita o la espera. La quita es un acuerdo entre las partes involucradas en el contrato de préstamo en el cual el acreedor acepta aplicar un descuento de hasta el 95% a la deuda con el fin de que esta pueda saldarse. La espera, por su parte, es una extensión de tiempo para retrasar la aplicación de cualquier acción por impago.

2. Condonación de la deuda

Esto significa que, mediante una acción jurídica el acreedor aplica una exoneración parcial o total de la deuda, hecho que se realiza de manera voluntaria y sin que involucre algún otro requerimiento. Si bien la condonación total de la deuda representa el mejor de los posibles escenarios para el deudor, el hecho de que ocurra es verdaderamente poco probable, aún más si tu acreedor es un banco.

3. Reunificación de deudas

Esta es una alternativa que tiene como objetivo la conservación patrimonial del deudor. Es bastante particular de esta solución que no encontramos en otros métodos de cancelar la deuda como la adjudicación en pago o en la Ley de Segunda Oportunidad para personas físicas .

La reunificación de deudas es un acto en el cual el deudor pide un préstamo mayor para quedar solvente en sus otras deudas de menor cuantía. De este modo terminará pagando un importe menor y las deudas quedan todas englobadas dentro de un solo acreedor.

Otra de las ventajas de la reunificación de deudas, es el hecho de que el canon mensual puede llegar a reducirse en un promedio del 50% a cambio de ampliar el plazo de pago. Como particularidad de este mecanismo tenemos que este crédito se otorga solamente para el pago de deudas previas a este nuevo contrato de préstamo.

Por lo general cuando se recurre a este método de solvencia los deudores se tornan incrédulos ante la posibilidad de pagar todas sus pequeñas deudas mediante cuotas más bajas.

Para los bancos el tiempo no es un factor tan preocupante, es por eso que prefieren darte la opción de pago con cuotas de al menos un 50% más bajas pero en plazos mucho más extensos. Lo ideal es que puedas estabilizar tu balanza de pagos para que puedas mantenerte solvente.

4. Adjudicación en pago

La adjudicación en pago, también conocida en el mundo financiero como dación en pago, es un recurso aplicado por los deudores en el cual entregan un bien al acreedor. Este es un acto de carácter legal que en España se lleva a cabo a través de la Ley de Segunda Oportunidad. La dación en pago permite entregar un bien, como por ejemplo su la vivienda, como efecto inmediato de pago de la deuda.

Esto ofrece una ventaja a los deudores de subsanar su préstamo sin que se acumulen intereses de mora o se emitan nuevos cobros por el compromiso original. Esto también resulta beneficioso para el acreedor, ya que, obtiene el bien sin tener que ejecutar un litigio de embargo o hipoteca del bien en cuestión.

Este procedimiento cuenta en España con un conjunto de requisitos. Entre estos tenemos:

  1. El bien inmueble tiene que estar libre de cargas o la posibilidad de embargo.
  2. El pago mensual de la hipoteca tiene que ser mayor al 60% de los ingresos percibidos por el grupo familiar.
  3. La vivienda que se ofrece dentro de la adjudicación en pago debe ser el espacio habitual de vivienda de la familia.
  4. El grupo familiar no puede contar con otra vivienda.
  5. Además, el grupo familiar debe estar desempleado y no contar con los medios suficientes que le permitan afrontar la deuda.

5. Ley de Segunda Oportunidad

En 2015 el Gobierno español aprobó la Ley de Segunda Oportunidad que a través de un conjunto de medidas de carácter social busca aliviar deudas e inclusive exonerarlas. Está regulado en la Ley 25/2015 del 28 de julio.

Este recurso jurídico pretende por un lado ayudar al deudor a solventar sus compromisos, mientras que respeta los derechos de los acreedores. La ley ampara a personas físicas y jurídicas.

En los casos que se traten de deudas contraídas por personas físicas, la querella se lleva a los tribunales de Primera Instancia. Si son deudas contraídas por empresas, se resuelven en juzgados mercantiles.

La forma como la Ley de Segunda Oportunidad alcanza estos objetivos es, en primer lugar, el establecer la opción de renegociación de la deuda. Se considerarán todos los bienes que conforman tu patrimonio con el fin de pagar el préstamo y los intereses de demora. De esta manera, es posible subsanar este pasivo y seguir adelante.

¿Cuáles son los requisitos para poder ampararse bajo la Ley de Segunda Oportunidad?

Las personas naturales o empresas tienen que cumplir con los siguientes requisitos:

1.- Debe constar que no puedes pagar la deuda

Tienes que presentar evidencias que acrediten tu condición de insolvencia, es decir, que debes demostrar que tu patrimonio se ha usado para pagar o que ya no dispones de nada para afrontar la deuda.

2.- Debe demostrar que ha mantenido buena fe

Un deudor puede demostrar su buena fe a la hora de pagar la deuda si:

  • En el curso de su endeudamiento ha procurado establecer un acuerdo o negociación con sus acreedores por la vía extra judicial antes de solicitar el amparo de la Ley de Segunda Oportunidad.
  • El deudor no puede haber solicitado el amparo de esta ley en los 10 años anteriores.
  • La persona en estado de insolvencia no debe haber cometido delitos vinculados con lo económico.
  • El deudor no puede haber rechazado una oferta de empleo acorde con sus capacidades en un plazo de 4 años.

Este es un proceso lento que puede terminar siendo costoso, ya que, deberás recurrir a un abogado. Por otro lado, esta Ley se aplica en aquellas deudas que quedaron pendientes después de haberse dado la liquidación, subasta y ejecución del o de los inmuebles.

Esto quiere decir que deudas como las adquiridas con la Seguridad Social o con la Agencia Tributaria no pueden ser exoneradas por la Ley de Segunda Oportunidad.

Consejos prácticos antes de endeudarte

Si has adquirido una deuda o estás considerando asumir una, es prudente que tomes en cuenta algunos consejos para evitar que tu situación se complique. Entre las mejores recomendaciones que puedes seguir están:

1.- No contraigas más deudas para pagar tus deudas

Lo ideal es que no pidas nuevos préstamos para intentar salir de deudas previas. Cuantas más deudas activas tengas al mismo tiempo, más fácil es caer en impago en alguna de ellas.

Esto no debe confundirse con la reunificación de las deudas, solución que precisamente busca reducir el número de deudas a un solo acreedor.

2.- Organiza tus gastos

La disciplina financiera empieza poniendo orden en los gastos, de este modo podrás seleccionar lo que es importante de lo que no lo es. Esto debe hacerse dándole la importancia que merecen a las deudas que tienes , ya que, si caes en impago tu situación financiera puede complicarse rápidamente.

3.- Liquida lo que no usas ni necesitas

Es muy común que a lo largo de nuestras vidas vayamos adquiriendo objetos que, a la larga, van directo al armario, trastero o a la basura. Una de las formas de obtener dinero rápidamente y sin complicaciones es recurrir a la venta de aquello que ya no usas.

Si lo haces de manera frecuente podrás tener un capital para pagar deudas, ahorrar e inclusive para invertir y generar más dinero. En estos procesos siempre recomendamos que las ventas sean de aquellos objetos que no sean indispensables.

4.- Da siempre la cara a tus acreedores

Debes dar la cara ante tus acreedores, esto es mejor que dar vueltas al asunto. Quizás sea incómodo para ambos, pero resulta preferible esta vía para poder alcanzar una solución viable.


Artículos relacionados

Deja un comentario